Uso Clínico

El paciente contemporáneo necesita mucha ayuda para cambiar el metabolismo del sistema vascular porque esto cambiará el sistema linfático y por lo tanto también el sistema inmunológico hacia la normalidad. Más de la mitad de las personas que viven en Europa padecen un síndrome metabólico…

Muchas investigaciones afirman que el núcleo del problema está en los intestinos, donde se encuentra el 80% del sistema inmunitario. La mayoría de los problemas metabólicos se originan en el revestimiento del intestino, ya que se inflama debido a la sensibilidad a los alimentos y al estrés emocional. Hay que decir que importantes neurotransmisores, como la Dopamina y la Serotonina, se producen principalmente en el intestino más que en el cerebro. Una vez más, un buen punto de partida para este nuevo modelo emergente de práctica biodinámica con el sistema vascular son las arterias del intestino.

Cuando hacemos contacto con una arteria la intención es sincronizar con la Respiración Primaria y la Quietud. Resulta que el corazón y todos los vasos sanguíneos se desarrollan en relación con ciertos tipos de células que están dinámicamente quietas. Se denominan “células quiescentes”. Al mismo tiempo, la RP se mueve localmente en la sangre por todo el cuerpo, así como globalmente por todos los tejidos del cuerpo, incluyendo su continuidad e interconexión con el mundo natural exterior.

El paciente contemporáneo tiene un reto mucho mayor que antes en sus procesos metabólicos/celulares. Es importante y éticamente necesario que los terapeutas biodinámicos tengan información actualizada sobre los síndromes metabólicos y sus causas. Al mismo tiempo, seguimos aplicando el mismo proceso perceptivo con la RP y la Quietud, especialmente hacia el sistema cardiovascular. Mismos conocimientos, diferente palpación. En este sentido, la parte es siempre una parte del todo.